Visitas de la última semana

miércoles, agosto 09, 2006

En Guadalajara

Salimos de Reforma 4 personas el domingo 23 de julio y regresamos solo 3 el lunes 7 de agosto. Pedro se quedo a estudiar la universidad en este lugar. Lo dejamos en casa de mi hermana Yola. Fue difícil la despedida. Me recordó las ocasiones en que yo mismo me despedía de mi Mamá. Fue como una regresión al pasado. Hay despedidas que calan hondo y sin duda esta fue una de ellas, al menos para mí. Después de la despedida y ya de regreso, guardamos silencio por espacio de media hora (Ale, Gladis y Yo), cada uno sumergido en sus propios pensamientos, tratando de asimilar o explicar el asiento vacío que ahora llevaba nuestro coche. Ahora nuestra casa tiene ya dos recamaras vacías y cada que pienso en eso me invade un desasosiego algo difícil de explicar. Pienso que ya no somos una familia joven, en la que todos nos sentábamos alrededor de la mesa al regreso de la escuela y del trabajo. Ahora somos una familia mas bien madura en la que esas mismas reuniones (antes diarias), ahora se dilatarán algunos meses. La despedida de mi papá fue muy difícil. Su enfermedad lo tiene postrado casi permanentemente. Me despedí de él con la desagradable sensación de que tal vez sea la última vez que nos veamos, nos toquemos y nos dirijamos la palabra. Su vista cansada, su delgadez, su andar pausado y sus infinitas dolencias contrastan con el recuerdo de aquel hombre recio, trabajador y valiente que guardo de él. Ahora los dos Pedro Conchas se juntan, coinciden en el mismo lugar al mismo tiempo. Uno lleno y el otro casi vacío. Me complace que el Pedro Conchas de acá este junto al Pedro Conchas de allá (su abuelito) después de todo el Pedro Conchas de acá lleva el mismo nombre en honor del Pedro Conchas de allá.

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