Esta semana cumplí un objetivo que me había propuesto alcanzar desde hace ya unos años. Tardó en llegar más de lo previsto. Muchas cosas sucedieron desde entonces. Algunas de ellas me desviaron y me hicieron dar rodeos dolorosos que en aquel tiempo fueron necesarios. Otras me obligaron a tomar decisiones difíciles que en diversos grados impactaron la vida de cada integrante de mi familia. Hasta este fin de semana tuve el tiempo necesario para pensar con calma en este asunto y me sentí liberado de ese gran compromiso que me debía a mí mismo. Hoy tuve el tiempo suficiente para abrazarme, consentirme y darme las palabras de aliento que merezco no tanto por haber cumplido cabalmente con este longevo propósito sino por la enconada terquedad que me permitió no perderle nunca de vista porque razones para hacerlo hubo de sobra. No serán los únicos apapachos que espero regalarme. Seguro que habrá otros más adelante.
Visitas de la última semana
lunes, septiembre 26, 2011
domingo, septiembre 25, 2011
La laguna reclama sus espacios
Algo tiene que tener la colonia Las Garzas como para querer regresar a ella aún estando rodeada por agua. Ya no pudimos entrar a la colonia por la vía normal por la sencilla razón de que su lugar está ocupado ahora por un arroyo bastante ancho y brioso que fluye sin restricciones para llenar antiguos espacios robados a la laguna. La carretera alterna por la que llegamos (boca de limón-Reforma-Colonia del Carmen) también ya tiene un tramo como de 500 metros bajo el agua corriente (foto). Muchas de las casas de nuestros vecinos de la Ranchería San Miguel Segunda Sección ya están inundadas. Ellos, como ya es costumbre cada año, han levantado un tinglado provisional (una lona sostenida por cuatro palitos) a orilla de la carretera a la que han mudado con inevitable resignación todo su menaje. Parece ser que los niños a diferencia de sus padres son los únicos que sacan provecho de la situación. De camino a la colonia vimos a varios de ellos chapotear alegremente en la misma crecida que ha llevado a pique sus casas. Platicado de esta forma parecería que ésta esporádica diversión podría hacer más llevadera la desgracia de vivir permanentemente rodeados de agua pero nada más lejos de la verdad. La primera razón es que el agua estancada pronto deja de ser agradable para convertirse rápidamente en un riesgo potencial para la salud. Otras razones no menos importantes son la proliferación de mosquitos, el calor sofocante, la humedad y todo tipo de animales rastreros que huyen también de la inundación buscando los mismos lugares altos ya ocupados por los tinglados de los humanos desplazados. No me quiero imaginar pasar una sola noche bajo una lona tratando de dormir tapado con una sabana húmeda en un ambiente calurosamente sofocante y rodeado de mosquitos hambrientos para los que somos una suculenta y nutritiva malteada contenida en un extraño, pachoncito y cálido recipiente.
martes, septiembre 13, 2011
Terminando historias
ültimamente he relatado algunos de los acontecimientos que me han surgido al paso y que por una razón u otra he dejado a la mitad. Empiezo por contarles que el pájaro carpintero al que Gladis dió asilo hace unos días dejó de existir en este mundo al día siguiente. Supe por mi cuñado José Manuel que esta clase de avechuchos son bastante indómitos y cascarrabias. En el corto tiempo que permaneció como huesped en esta su casa se reusó tercamente a probar alimento y pasó lo que ya estaba escrito que tenía que pasar. Murió como auténtico espartano: aleteando con furor y tirando picotazos a distra y siniestara.
Por otro lado, en los pocos días que viví solo me atacó un cuadro diarreico de antología que por poco me deja seco y acartonado. El viernes temprano terminé en el consultorio médico y mi estómago toleró comida sólida hasta el domingo. Aún hoy no me recupero del todo aunque ya lo miro todo con un poquito más de color.
Gladis ya está en Villahermosa y Yo estoy feliz de tenerla otra vez cerca. Ale y Alejandro continúan en el DF acompañando a Kory a quien mañana le retirarán los puntos de la cirugía. Esperamos tenerlos pronto de vuelta y con bien.
martes, septiembre 06, 2011
La música de los años
Hace ya unos años leí el libro “la música de los años” de Germán Dehesa. En él, este estupendo escritor hace un recuento de su vida utilizando la música que escuchó durante las diferentes etapas de su existencia como medio para recordar su pasado ¿A quién no se le amontonan los recuerdos al escuchar por casualidad una vieja canción? Por razones que escapan a mi entendimiento cada vez que escuchamos viejas canciones que fueron populares en su tiempo las relacionamos ahora con el recuerdo de algún momento de nuestra vida que quedó grabado en algún recoveco oscuro de nuestra mente. Por ejemplo, la canción “A tu Recuerdo” de Lo Ángeles Negros me transporta a mi casa paterna de Guadalajara Jalisco a una noche estrellada del año 1972. Yo tenía en aquel tiempo 13 años cumplidos y cursaba junto con mi hermano Chuy el sexto año de primaria en la escuela “María A. Díaz” de la colonia San Onofre. En aquella época la familia era joven y todos mis hermanos gozaban de una sana, pueril y rozagante juventud. Ese día en particular marcó el inicio del que sería más adelante el primer matrimonio del mayor de mis hermanos: Goyo. Por aquellos días Chuy era muy popular en la primaria y eso me salvaba de recibir las palizas que otros de mi edad y menos afortunados que yo tenían que soportar por pura diversión y esparcimiento de los mayores. Aún así, hubo cierta ocasión en que fui blanco de este popular esparcimiento, principalmente cuando mi salvoconducto consanguíneo estaba lejos. Pronto entendí que la vacuna que erradicaba el miedo y la reincidencia de los abusadores era simplemente enfrentarlos a puñetazo limpio y otras veces no tan limpio. Nunca me intimidó el tamaño o complexión del oponente ni el número de trompadas que daba o que recibía, lo único que deseaba era lanzar el mensaje fuerte y claro de que no estaba dispuesto a ser la comidilla de ningún mono ignorante. Santo remedio. Una vez que el abuso y la injusticia saca al depredador que todos llevamos dentro todo se vuelve más fácil. A este deporte que antes ni nombre tenía ahora se le conoce con el rimbombante nombre de bullying y continúa siendo tan popular y tan dañino en todas las escuelas como en aquellos lejanos días de hace ya 39 años. Hoy escuché la canción “A tu Recurdo” y quise dar fe de ese momento con Goyo.
domingo, septiembre 04, 2011
Dobby
Dobby y Yo nos echamos a andar por la colonia. Al principio, mi compañero caminaba de forma bastante deslucida con más miedo que timidez. Se detenía con frecuencia con el rabo entre las patas al escuchar el más leve aleteo de pájaro. Cada vez que algo le asustaba temblaba como gelatina mal cuajada. Tenía que voltear la mirada a cada momento para no perderlo de vista y animarlo como a un bebé para que renovara la marcha. Unos cinco minutos despés lo perdí de vista. Miré atrás, adelante, a los lados y nada de Dobby. Volví a mirarlo hasta que se me ocurrió mirar hacia atrás y luego hacia abajo. Caminaba tan pegadito a mí que alguien podría haberlo confundir con un apéndice de mi propio cuerpecito. Marchamos tranquilos de este modo por el andador de la colonia por espacio de unos cinco minutos más. Después de esto Dobby se desató. Mientras yo caminaba con un paso mas bien aletargado a causa del bochornoso ambiente lleno de vapores fervorosos mi compañero canino lo hacía con un trote de auténtico campero solariego que lo adelantaba de mí por lo menos 10 metros. Una vez encontrada la diversión de correr y saltar entre el crecido zacatal, solo miraba a lo lejos que la hierba se movía como dice aquella versada y culta letra de popular cuanto bailable cumbia tropical. A veces lo único que sobresalía de Dobby de aquella alfombra de tupidos chuzos verdes eran la cola y las orejas. Ya al final del recorrido Dobby corria, saltaba y daba unos giros de vértigo como persiguiendo algún escurridizo chichicuilote cuya existencia habitaba solo en su febril imaginación. Regresamos a casa: Yo como un tomate maduro pringado de rocío mañanero y él atacado por un ruidoso jadeo y con la lengua escarlata de fuera. Aquel miedo inicial quedó superado y totalmente olvidado, ahora marchaba altivo con el garbo de un auténtico perdonavidas.
sábado, septiembre 03, 2011
Segunda cirugía
Semana de apuros. De nervios tensos como cuerdas de violín. Llena de idas y de regresos, de entradas y de salidas. Hoy por fin estoy en casa. Descanso en mi sillón favorito en compañía de Dobby el pequeño saltarín que a falta de Ale me persigue a mí como si fuera mi sombra. Recién llegué a Reforma procedente de la tierra de los Tenochcas donde el viernes operaron por segunda vez a Kory. Todo salió bien. Sabiendo esto nos volvió la sangre al cuerpo y otra vez agarramos el colorcito característico de aquellos aporreados diariamente por el sol del trópico. Se quedaron con ella Alejando, Gladis y Ale. Allá seguirán hasta que el nuevo andamiaje de Kory se fortalezca y pueda entonces hacer el viaje de regreso sin que las tuercas se le aflojen o los tornillos se le trasrosquen. Ahora el problema para mí será vivir solo un tiempo y no morir en el intento. Se me acaba de revelar que soy un total inepto en la cocina. Comí lo que cociné obligado por el hambre y en contra de lo que me dictaban el olfato y el gusto. Así que apuré rápidamente aquel suculento potaje igual que se apura una rasante cucharada de ricino.
lunes, agosto 22, 2011
Asilado de pico y pluma
Después de dos semanas de aridez y sudoraciones el cielo nos obsequió dos atardeceres lluviosos: la de ayer y la de hoy. Dormí bien, y por lo que sé, Gladis también. Hace días que no dormíamos tan rico y con la soltura con que lo hicimos Ayer. Gladis había estado melancólica y ceñuda por la salud amenazada de su Papá. El viernes su optimismo mejoró gracias al resultado de una segunda tanda de estudios. Su mejor ánimo le hizo hoy asilar a una cría de pájaro carpintero que encontró tirada en la calle a punto de ser victimada por las prácticas de caza de un avezado minino. No sabemos lo que sirve de alimento a estos curiosos picadores de madera, pero conociendo su particular hábito de hoyar troncos con su pico, suponemos que lo hace con algún fin gastronómico. Por lo pronto le arrimó una bola de maza por la que no hizo el menor caso. Veremos como evoluciona este asilado de pico y pluma.
domingo, agosto 14, 2011
Reunión familiar
El calor fue intenso en esta semana. En circunstancias como esta no es aconsejable hacer actividades físicas con exposición directa al sol si se quiere conservar el agua en el cuerpo. Aún sin estar bajo la acción directa de sol se corre el riesgo de pescar una insolación cuata. Tal fue mi caso el sábado cuando Gladis me anunció que había planes de asar carne en honor al cumpleaños de nuestra hija Kory. Mi labor en este trabajo consiste en limpiar la cochera, armar las mesas y preparar el asador. Cuando hube terminado me metí a la casa ya medio zombi con un aspecto de tomate alelado que obligó a Gladis a ofrecerme una cantidad ínfima de rico pozol que no hizo más que alborotarme la muy acentuada sensación de sed que me agobiaba. Me senté pensando en el siguiente vaso rebosante y más prolijo de pozol que nunca llegó porque según la réplica de mi esposa me iba a espantar el hambre. Así la cosa me quedé dormido un rato hasta que sus tiernos gritos me despertaron para anunciarme que ya era hora de encender el carbón. Esta actividad era la que más rehuía por el calor adicional que representaba a mi ya sobrecalentado cuerpecito. Ya de noche tuve que bañarme un par de veces para regular la temperatura y hacer que disminuyera el dolor en forma de latido que se me alojó en la cabeza. El trabajo bien valió la pena. Estuvieron con nosotros además de Kory la cumpleañera y su esposo Alejandro, Don Lucio y Doña Matilde, David y familia, Lucio y familia, Ale y sus amigas Carla y Teresa.
domingo, agosto 07, 2011
El depa
Es la vivienda que rentamos para Ale en Villahermosa y en la que nos quedamos Gladis y Yo de lunes a viernes. En su interior todo es chiquito, como casa de muñecas. No es fácil desplazar mi cuerpo rollizo entre estos espacios liliputienses en donde parado es posible tener a la vez la panza en la cocina y el trasero en la sala. Lugo, al estar el depa en un tercer piso, uno sufre con la idea de olvidar algo apenas traspasar la puerta. En este punto, es Gladis la que más padece. Ella y las escaleras nunca han tenido buena relación. Las utiliza solo en casos de extrema necesidad y su paso por ellas es necesariamente flemático aún en situaciones de emergencia. Acomete cada escalón como si estuviera ensayando una plácida coreografía de taichi y cada descanso lo utiliza para contemplar largamente los pajaritos. Casi siempre al final del día me hace un recuento con mucho pundonor de la cantidad de veces que subió y bajó esas condenadas escaleras.
sábado, julio 30, 2011
ipad
Estamos en Reforma. La tarde es inmejorable. Lluvia menuda y persistente. Truenos roncos y apagados. Tiempo propicio para el recato y la reflexión. Me acerco la ipad. Mi nuevo juguetito tecnológico que me proporciona una nueva alternativa para acercarme a la lectura. Es un placer desparramar la vista en la luz de la pantalla y seguir el amplio y nítido interlineado de pixeles con que están hechos los párrafos. Al fin y al cabo con esta nueva tecnología, el problema del volumen y el peso (además del impacto ecológico) que representan los espacios en blanco en los libros de papel ahora ya no es motivo de preocupación. Los diseñadores de estos aparatitos pensaron bien en satisfacer plenamente las demandas y manías de los lectores empedernidos. Además, han puesto en la tableta electrónica toda clase de herramientas que de común son necesarias para que el neófito lector, dotado de alguna pizca de paciencia y curiosidad, interprete fielmente los mensajes más fantásticos o metafísicos. Así pues, aprovecho este marco de alebrijes, arabescos y abalorios para echar a volar la imaginación con la libertad de un auténtico y multicolor papalote.
domingo, julio 17, 2011
El Capitán Garfio y Peter Pan
La tarde y la noche de ayer fueron de aguacero. Fue una lluvia de hilos cristalinos que caían casi verticales sobre las sosegadas hojas de árboles y palmeras. Ale y Dobby llegaron con la lluvia. Ale apareció con la saga de Harry Potter bajo el brazo con toda la intención de encerrarse a cal y canto en nuestra recamara y apoltronarse felizmente en la cama para que las aventuras le entraran como remolino por los ojos. Dobby mientras tanto, avispado e hiperactivo como todos los de su estirpe, prefirió perseguir a Pachis por toda la casa. Ante la estampa de pirata y sensibilidad de sicario que distingue a Pachis, Dobby semejaba un alfeñique de la más alta aristocracia. La escena era de risa. Pachis cayó pronto en la cuenta que la apariencia de Dobby era más la de un suculento bocadillo que la de una potencial amenaza. Fue entonces que, mientras Dobby daba vueltas divertidísimo alrededor de Pachis, este se plantó como basilisco dispuesto a echar fuego por la boca. Ale no aguantó el nervio de aquella filosa mirada felina y optó por llevarse al saltimbanqui de Dobby a hacer sus gracias a otra parte. Sale sobrando decir quién es el Capitán Garfio y quién Peter Pan. Por otro lado, hoy aceptando la desinteresada proposición de Gladis para ir a desayunar a Reforma –no creo que hubiera intervenido en su decisión la singular aversión que la cocina le muestra los domingos– enfilamos a donde según su propio decir “tiene enterrado el ombligo”. Si el hambre fue la motivación de la ida, el calor fue la motivación del regreso.
lunes, julio 11, 2011
Día aciago
Hoy fue un día agitado. Extraño para ser domingo. Fuimos despertados como por ensalmo a las 5:30 am por el timbre del teléfono que chillaba incesante como heraldo de mal agüero urgido por su deber. Gladis estiró la mano para descolgar el teléfono con la lividez natural de quien espera recibir malas noticias. La llamada era para un servidor. En ella se me comunicaba que debía atender una emergencia de trabajo lo antes posible. Caray, que mala suerte –pensé. Esta queja interior se debía a que apenas 2 horas antes había pegado el ojo ¡Te dije que te durmieras temprano! –me reconvino amablemente la bella adalid de esta casa aprovechando la excelente coyuntura para reprocharme mi mala cabeza por mi malsana costumbre de ir siempre tarde a la cama. El dolor de cabeza y amodorramiento ahogaron mi tímida réplica y todo lo que pudo salir de mi boca fue un hilillo de elástica y cristalina baba que resbaló perezosa por mis comisuras. Mi cabeza palpitaba como si en su interior anduviera una cuadrilla de trabajadores de la construcción en plena faena de remodelación. Además el clima bochornoso y la humedad en el ambiente me hicieron sudar gotas gordas que tan pronto alcanzaban el peso para rodar se dirigían tercas a buscar los ojos como luchadores rudos de la AAA. El día no tiene gracia cuando se anda desvelado. Todo se mira en color sepia y siente uno los ojos como si estuvieran lubricados con arena. Tres horas de sueño en la tarde fueron suficientes para que el día retomara su natural color y mi cabeza olvidara su tamborileo interior justo a tiempo para ver coronarse por segunda vez a la selección de futbol mexicana sub17.
viernes, julio 08, 2011
Genes recesivos
Otra vez en Reforma y en casita. Me olvidé un poco de los cafres que de común e impunemente infestan la carretera Villahermosa-Cárdenas. Y no lo hubiera recordado de no ser por un estúpido macaco que me rebasó pegadito para luego darme un cerrón que me hizo pensar en toda clase de florituras del arrabal ¿Qué necesidad si yo iba al límite de la velocidad permitida y además circulando en el carril de baja? Fue a todas luces un acto de intimidación cerril de parte del animalito provocado sin duda por algún atavismo recesivo de nuestro más puro linaje australopitecus.
martes, julio 05, 2011
Villahermosa
Gladis y yo pasamos nuestra primera noche en Villahermosa en el departamento de Ale. Decidimos quedarnos los días hábiles en esta ciudad y regresarnos a Reforma los fines de semana. Esta primera noche fue de puro dar vueltas en la cama y sospecho que habrá otras noches similares más adelante. Extraño mi sofá cama, mi cama, mi tele, la tranquilidad y los muchos murmullos de la laguna. El lado bueno es que Kory y Ale viven aquí y yo no tendré que viajar todos los días al trabajo. Nos costará adaptarnos a la nueva situación. En tanto esto no suceda nuestras almas andarán penando y añorando con nostalgia aquella casita rodeada de agua, de garzas y de silencios.
domingo, julio 03, 2011
Vuelta al trabajo
Hoy es mi último día de vacaciones. Mañana regreso a la infinidad de posibilidades que se reproducen en el trabajo. Mi ánimo está como lo estaría el de Bastián Baltazar Bux si lo obligaran a regresar a ciudad Fantasía. Otra vez me sumergiré en el torbellino de febril actividad cuya vorágine le roba a uno en ocasiones hasta el derecho a bien dormir. Por el momento disfruto de una estupenda noche fresca llena del ya acostumbrado gorgoreo de las aves.
martes, junio 28, 2011
La fuga
Es ya costumbre que tras los primeros desahogos pluviales vengan otros de ímpetus desusados. Tal fue el caso de hoy. Ya desde la tarde las nubes tenían un aspecto amenazador. Flotaban en las alturas como una mancha tinta negra. Pronto llegó la esperada lluvia acompañada de su comparsa bailarina: viento, truenos y relámpagos. Esta vez los truenos se llevaron el Oscar a la mejor actuación. Los vidrios de los ventanales vibraban como afiebrados por picadura de mosquito de dengue. No eran esos rugidos graves de león a los que estamos acostumbrados sino auténticos estallidos con un eco ensordecedor. Claro, como ya han de suponer se nos fue la energía coma al tercero de los ya mencionados estampidos. Vamos a Villahermosa –le propuse a Gladis como a las 8:30 pm. Ella no dejaba de pasearse de un extremo al otro de la casa con su lamparita de leds encendida en la mano como ánima del purgatorio. La luz no regresará. Existe algún problema en las lineas que no podrán reparar hoy –le confirmé. Ya es tarde. Además continúa lloviendo –se lamentó. Olvidé el asunto y me sumergí de nuevo en la aventura de Atreyu, Fújur y Bastián en el mundo de Fantasía creado por la mente febril de Michael Ende en La Historia Interminable. Me regresó a este mundo donde los pelliscos duelen la voz de Gladis con la frase ¡Ya estoy lista! emitida desde algún rincón obscuro de la casa. El perfil petrificado de Gladis como el de una gárgola gótica, junto con el escenario desolado y tétrico del tramo carretero que separa la colonia Las Garzas de la glorieta de Boca de Limón me pareció tan obscuro, lúgubre e irreal como el habitado por los Ayayai de la novela que recién acababa de interrumpir. En este momento que escribo ya estamos en Villahermosa y Gladis ya luce otra vez el garbo y su buen talante de siempre. Este tramo carretero dejó una huella indeleble en nuestro subconsiente que ya contaré algún día.
domingo, junio 26, 2011
De quesos y barbacoa
Este domingo terminó mi segunda semana de vacaciones y me levanté de buen ánimo como para salir a desayunar barbacoa de borrego a Reforma. Ale llegó a casa acompañada de su ya acostumbrado pegoste Dobby, su mudo perro chihuahueño que extrañamente no sabe aún como ladrar. Dobby es del color de la leche bronca y como contrasta poco con el piso blanco de la casa tenemos que caminar siempre viendo hacia abajo para evitar pisarlo. Esto sería sencillo de no ser porque a Dobby le gusta confundir los pies de las personas con juguetes la mar de entretenidos. Así pues, Dobby también tuvo que entrarle a los ricos tacos de borrego. Luego, como a Gladis se le terminó su dotación de queso, pasamos por su mamá y enfilamos rumbo a Juárez. Como Gladis tiene un estómago muy particular: lo que no digiere le da alergia, los remplazos simples de alacena tienen para nosotros más de paseos turísticos que de compras de mercado. Pocos son los alimentos que cumplen ambos requisitos (digestivos y antialérgicos) y hay que estar siempre preparados para ir hasta donde sea necesario a surtir aquellos que tengan el balance y la alquimia requeridos por su buche. Después de hacerse de sus quesos se instaló cómodamente en una silla mecedora a intercambiar con la dueña del negocio unos ricos y sabrosos chismes: el tema fue nada más y nada menos que el de sus respectivos y muy variados achaques que vienen por añadidura cuando las mujeres llegan a cierta edad en la que cambiar de humor se vuelve tan rutinario como cambiar de canal a la televisión. Ya de regreso se compró una bolsa de totopostes chiapanecos, que para aquellos que no los conocen, son unas tortillas de maíz tan delgaditas como obleas y tan grandes y redondas como una pizza tamaño jumbo ¿Como las hacen'? Misterio. Es bonito andar en las carreteras de estos rumbos por lo exuberante y diverso de la vegetación, lo malo es que uno no deja de lamentar la suerte de los animalitos que se ven en la necesidad de cruzar la carretera sin llegar a conseguirlo ¡Mira, pobrecita! fue la expresión usada por Gladis para llamar mi atención y viera a una pequeña y verde iguanita que a mitad de la carretera hacía lo posible por caminar sin lograr moverse de su sitio. Tal vez me hubiera detenido para depositarla en algún lugar seguro de no ser porque una camioneta de redilas venía atrás de mí con ganas de llegar pronto a su destino.
jueves, junio 23, 2011
Evocación 1
Hoy, leyendo el blog de mi ahijada Brenda (El revoltijo de Chu) chuishere.blogspot.com, hija primogénita de mis amigos Tony y Marta, surgieron levantando el dedo con no pocos aspavientos algunos recuerdos gratos de mi época de estudiante en Guadalajara, que dicho sea de paso, me gusta la sonoridad que le proporcionan al nombre de esta ciudad sus 5 silabas terminadas en “a”. En aquella época vivía bajo el cobijo y la seguridad que brindan la familia, la música y los buenos amigos. Mi tiempo libre lo dedicaba, al igual que algunos de mis amigos, a cantar en coro retazos de Salmos y Ave Marías que luego repetiamos muy mustios y modositos en la Parroquia. A aquél coro le llamábamos orgullosamente estudiantina y aquella Parroquia era la siempre honorable Iglesia de Santa Cecilia, guía y patrona de todos los músicos. Parece que fue ayer cuando sentados en aquellas frescas tardes dominicales sobre la amplia y larga base de concreto que además de servir de asiento servía para contener el espacioso atrio de la Iglesia, afinábamos alegremente entre Tony, Rafael y Yo guitarras y mandolinas. Regresan a mí el olor picoso y dulce del humo que se quema en el incensario y vuelvo a ver las lágrimas de cera derretida rodando espesas a lo largo de los gruesos y pulcros cirios. Era todo un rito reunirse cada semana para ensayar y cantar en aquellas dominicales y sabrosas misas de 7 pm. Los amigos nos íbamos reuniendo poco a poco en nuestro ya tradicional espacio con la misma alegría que lo hace un grupo de estudiantes al regresar de unas largas vacaciones. Buenos tiempos y mejores amigos.
jueves, junio 16, 2011
Tarde tormentosa
Estoy arrellanado en mi asiento en el que cada noche mi cuerpo se despoja de su ya crónico cansancio. Mientras tanto afuera de la casa ruje el viento que acompaña a la tormenta largamente contenida. Escucho el golpeteo profundo de cocos y de mangos al precipitarse a tierra y rebotar en la acera heridos de muerte por el furioso vendaval. Me paro a contemplar por la vidriera el barullo desatado por la naturaleza y veo árboles y palmeras zarandeados como marionetas. El aire y la lluvia se entretienen arrancando hojas, frutos y flores de las flacas y fibrosas extremidades de sus dueños. Es el precio que tienen que pagar como tributo al agua derramada. Entre el ronroneo estrepitoso de los truenos. los destellos bruñidos de los relámpagos y los lastimeros lamentos que el brioso viento arrebata a la hojarasca pienso en que no tardará mucho en fallar la electricidad. No bien termino de formar la idea de vernos sumidos en la oscuridad cuando todo se apaga a la vez cumpliéndose así mi premonición y siendo fiel a la costumbre. Pasó la tormenta, se calmó el viento, regresó el parloteo de las aves y todo vuelve a la normalidad. Al rato regresa la electricidad y todo vuelve a estar como antes ¿Como harán los pájaros para sortear estos ataques de furia en donde todo es caos en sus hogares? Afuera los escucho tan ruidosos como si nada hubiera pasado.